Punta Sal

Punta Sal es la viva expresión de la naturaleza tropical, una de las áreas protegidas más bellas de Honduras. La península es el hogar de una fauna excepcional entre las cuales puede observar guatuzas, pizotes, mapaches e iguanas. Cada mañana, en las copas de los altos árboles, los monos aulladores dan inicio al día con sus fuertes llamados reclamando sus territorios escucharlos a través de la espesura de la selva es volver a lo básico; pero verlos moverse entre las ramas, con pasmosa habilidad, es una excitante excusa para ir a Punta Sal.

El acceso es vía marítima, mediante un agradable recorrido en lancha de unos 40 minutos. Posee aproximadamente 35 kilómetros lineales de playa y cerca de 20 kilómetros de anchura. Este parque protege una de las áreas más diversas de Honduras y cuenta arrecifes que dan inicio al segundo arrecife más grande del mundo.

Tras el desembarco, un recorrido bajo las altas palmas de corozo lleva al viajero a descubrir las sorpresas de un escenario natural tan poco intervenido por el hombre.

Punta Sal ofrece diversas actividades como el senderismo, exploraciones a cuevas,  exploraciones de farallones, snorkeling en arrecifes, avistamientos de cañones hundidos y visitas a playas de arena blanca. Si te gustaria conocerla da clic  AQUI